jueves 5 de noviembre de 2009

2º Taller de Veterinarios de Tortugas Marinas del Mediterráneo en Lampedusa (Italia)

El fin de semana del 31 de octubre y 01 de noviembre tuvo lugar el 2º Taller de Veterinarios de Tortugas Marinas del Mediterráneo, al que uno de los veterinarios de la Fundación asistió. El evento se realizó en el marco incomparable que brinda la isla italiana de Lampedusa, una pequeña elevación de la placa africana que asoma sobre la superficie del estrecho de Sicilia, con una extensión de tan sólo 3km de ancho y 12 de largo. En tan idílico lugar se encuentra uno de los muchos centros de recuperación para tortugas marinas de Italia y está dirigido por la bióloga Daniela Freggi, gracias a ayudas externas de la WWF. Al taller asistieron veterinarios de muchos de los países del Mediterráneo: Italia, Israel, Grecia, Túnez, Turquía y España. Durante 2 días y medio se discutieron temas como los protocolos anestésicos más utilizados, los sistemas de marcaje, procedimiento quirúrgicos más frecuentes, etc. El sábado, además, tuvimos la suerte de presenciar una cirugía de extracción de anzuelo y sedal en una tortuga que lo había ingerido de forma accidental. Este tipo de intervenciones requieren de una muy buena técnica quirúrgica y de paciencia, pues no es tan sencillo como “cortar y tirar”, pues podemos producir más daño del que ya hay. Gracias al profesor y cirujano de la
Universidad de Bari, Antonio di Bello, pudimos aprender más detalles de este tipo d cirugía, ya que es un procedimiento no muy frecuente en nuestras costas, ya que la interacción con sedales y anzuelos a la deriva en esa zona es mucho más frecuente que en las costas catalanas.
La última noche se habló sobre el futuro de este nuevo grupo de veterinarios de tortugas marinas del Mediterráneo, para definir los objetivos futuros y para establecer siguientes reuniones (como la que tendrá lugar en 2010, en las nuevas instalaciones de la Fundación, en el Prat del Llobregat). Como premio, tuvimos la suerte de poder hacer una pequeña visita turística a la isla, y pudimos disfrutar de sus costas escarpadas, sus praderas mediterráneas y sus playas de aguas cristalinas. Y como ginda del pastel, se liberaron 2 ejemplares que habían sido operados un mes atrás y que estaban en perfectas condiciones de volver al mar.

martes 3 de noviembre de 2009

Cachalotes contra el Calentamiento Global

Estudios recientes concluyen que los cachalotes realizan importantes aportaciones para combatir el cambio climático.

Éste es el resultado de una investigación presentada durante la 18ª Conferencia Bienal de Biología sobre Mamíferos Marinos (Quebec, Canadá) y que pone de manifiesto que los cachalotes introducen hierro en las capas superiores del océano, hecho que contribuye a reducir el calentamiento global, puesto que el hierro aportado favorece el crecimiento de algas microscópicas o fitoplancton, que absorben carbono al realizar la fotosíntesis.
¿Cómo es posible? Los cachalotes realizan largos buceos a profundidades de más de mil metros, donde se alimentan de calamares que viven en esta zona marina. A estas profundidades, el agua del mar actúa normalmente como una bodega rica en nutrientes, incluido hierro, que queda acumulado en los organismos vivos. Los cachalotes, al subir a la superficie, a través de sus heces liberan estos elementos a las capas frías y superiores del Océano Austral.
Según el estudio, un cachalote transporta alrededor de 10 gramos de hierro al día, desde las profundidades a la superficie, donde son liberados. A diferencia de otros experimentos que plantean la fertilizar artificialmente del océano con hierro, los nutrientes aportados por las heces de los cachalotes no se precipitan rápidamente hacia las profundidades marinas, permitiendo que éste sea consumido por el plancton.
Según los especialistas, anualmente los cachalotes ayudan a capturar un total neto de cinco millones de toneladas métricas de carbono de la atmósfera, algo que da un importante apunte sobre el impacto de los mamíferos marinos en la reducción de gases de efecto invernadero. Afirman también que existe un escaso nivel de conocimiento sobre el rol de los grandes cetáceos en el ecosistema marino y destacan la necesidad de tener en cuenta estos aspectos cuando se trate de adoptar medidas para la conservación de estas especies.


miércoles 21 de octubre de 2009

CRAM libera 6 tortugas marinas en el Torna a Casa

El pasado sábado 17 de octubre en la Playa de Llevant de Premià de Mar, la Fundación CRAM liberó 6 tortugas bobas (Caretta caretta) en la decimocuarta edición del “Torna a Casa” (Vuelve a Casa), un acto popular en el que los amigos y amigas de CRAM presencian la vuelta al mar de las últimas tortugas asistidas en el Centro de Recuperación de CRAM. El acto fue presidido por varias autoridades y acogió a cerca de dos mil personas que no quisieron perderse este día. Además, más de setenta voluntarios y voluntarias de la Fundación CRAM participaron en el desarrollo de toda la jornada.







Pesto, Morodo, Capitán Barbosa, Milagros, Goku y Oliver son las seis tortugas que volvieron a casa. La reintroducción de estos ejemplares de tortuga boba supone la culminación de la campaña anual "Ajudem-la" (Ayudémosla), centrada en la clínica y recuperación de esta especie amenazada, y llevada a cabo conjuntamente con los pescadores que colaboran con CRAM en el rescate de las tortugas capturadas de forma accidental.
La Fundación CRAM lleva más de 15 años trabajando conjuntamente con el sector pesquero en la tarea de recuperación de tortugas marinas. La aportación de los pescadores a la campaña  es fundamental ya que gracias a su colaboración, los servicios de urgencias del CRAM pueden rescatar a los animales que se han capturado accidentalmente.


A lo largo de toda la mañana, se llevó también a cabo la IV Jornada para la Conservación del Medio Marino, un conjunto de actividades lúdicas para toda la familia con las que se pretende concienciar a la sociedad sobre la necesidad de respetar el ecosistema litoral y marino del mar Mediterráneo. Los más pequeños se divirtieron aprendiendo sobre las especies marinas amenazadas y descubriendo todo lo que pueden hacer para ayudarlas.







Un día repleto de actividades y emociones


Durante toda la mañana, las diversas actividades, exposiciones y talleres tuvieron una elevada participación. En el concurso de figuras de arena las nueve familias participantes construyeron magníficas réplicas de tortugas, delfines, tiburones, ballenas y focas. En la exposición sobre causas de regresión de las especies del Mediterráneo, todos se sorprendían al tener en la mano los objetos contaminantes que han sido extraídos de los estómagos de las tortugas ingresadas en el Centro de Recuperación. En el taller de manualidades, no quedó ni un niño sin su máscara en forma de tiburón, delfín o tortuga. En la mesa de los tiburones, se recogieron más de 1300 firmas para pedir al gobierno que regule la protección de estas especies, en una iniciativa liderada por Shark Alliance, entidad de la que CRAM es miembro. Los buceadores de CRAM Dive Team realizaron una limpieza del fondo marino, y la basura extraída fue expuesta para que todos fueran conscientes del problema de la contaminación marina. Justo al lado, los más pequeños se divertían jugando a ¡pescar basura del mar! Y por supuesto, ¡hubo chocolate caliente para todos!





Todo el mundo esperaba impaciente el momento de la liberación de las seis tortugas, que llegaron a la playa despertando una gran expectación entre los asistentes. Cada una de ellas se colocó en su tanque, mientras esperaba que le llegara su turno. A su alrededor, los niños y niñas que participaron en la liberación escuchaban las explicaciones de los voluntarios. Y llegó el momento de devolverlas al mar. Cada una de ellas fue presentada a todo el mundo y se dio a conocer su historia particular, el porqué tuvo que ser ingresada en el Centro de Recuperación y alguna anécdota de su proceso de recuperación.  Primero fue el turno de Milagros, liberada por las autoridades y luego la siguieron Goku, Oliver, Capitán Barbosa, Pesto y Morodo. Esta última, la tortuga más grande del día (58 quilos) fue liberada por algunos voluntarios y representó para todos un momento muy emotivo, puesto que Morodo ha sido un paciente muy especial en CRAM durante los dos años que ha durado su proceso de recuperación.



Foto Oriol Oliana Membrado




Para todos los asistentes, para el equipo CRAM y para los voluntarios, fue un día repleto de emociones, y en este blog, queremos dar voz a algunas de ellas.


“Sobre la arena se dibujaba el rastro de unas torpes huellas que trataban de recordar un viejo camino casi perdido. Poco a poco, como queriendo no molestar, el mar lamía la orilla, intentando borrar el amargo sabor de las despedidas mientras las olas se llevaban, quizás para siempre, a seis de nuestras amigas. Con cada pequeño paso hacia el horizonte se iban miles de recuerdos, la sensación del trabajo bien hecho y la esperanza de que, algun día, ninguna de ellas deba volver a casa". (Àlex)


“Esperava realment viure un dia especial després de tants dìes de treball i preparació´ perquè tot surtis bé. Però el que no sabia es que seria molt més emotiu del que m'hauria pensat. Ser una de les persones que ajudaven per últim cop a una tortuga a tornar a casa i veure-la arribar al mar i començar a nedar lliurement va a ser increïble, una de les experiències mes maques i inoblidables que he viscut.” (Paola)


 “Molt emocionant”. (Laura)


 “Un día inolvidable. Con una contradicción de sentimientos, por un lado feliz por ver que el trabajo que se realiza en el centro día a día surte efecto, pero a la vez un poco triste por perder el contacto total con las tortugas que se van. Pienso que es una experiencia que todo el mundo que pueda debe vivir, al menos una vez en la vida.” (Judit)


 “Desde el poco tiempo que llevo en CRAM como voluntario debo decir que ha sido una experiencia fantástica y la experiencia del "Torna a casa" ha sido el resultado de tanta dedicación. Un día genial y lleno de emociones personales.” (Boris)







A tod@s, des de la Fundación CRAM: ¡MUCHAS GRACIAS!

martes 6 de octubre de 2009

SEMANA EUROPEA DEL TIBURÓN - Colabora!

Ya queda menos para la Semana Europea del Tiburón que se celebra del 10 al 18 de Octubre, será una semana con multitud de eventos y actividades por todo Europa para dar a conocer la crítica situación de los tiburones en nuestras aguas así como exponer el papel que la Unión Europea y, sobretodo, España juegan en el declive de estas poblaciones. Este año la campaña de Shark Alliance se centra especialmente en nuestro país ya que somos líderes en capturas (y exportación de aletas a Asia), y como tales deberíamos también liderar en el esfuerzo por una pesca sostenible.

Por este motivo, la Fundación CRAM colabora con Shark Alliance recogiendo firmas para una carta que se mandará al presidente español pidiendo un mayor esfuerzo en la conservación de los tiburones y una gestión pesquera más adecuada. Toda Europa está recogiendo firmas con el fin de mostrar el apoyo social a la conservación de los tiburones y la pesca sostenible.

Una de las mejores formas de colaborar es ayudándonos a llegar al máximo número de personas. Como este año nos centramos en España, debemos informar y sensibilizar a nuestra sociedad sobre el estado de las poblaciones de tiburones y su importancia ecológica; y recoger aquí el máximo número de firmas.

Haz click en la siguiente imagen para poder ver el video que resume los objetivos de la campaña, al final del video aparece un link para poder firmar la petición.


Más información en www.semanaeuropeadeltiburon.es

viernes 18 de septiembre de 2009

Las redes para tiburones, los verdaderos asesinos del mar

En los años 50, la costa más popular de Sudáfrica se estremeció cuando cinco personas fueron atacadas por tiburones en unos pocos días. Para evitar el pánico entre los veraneantes, las autoridades instalaron redes para tiburones que impedían que estos llegaran a la costa. A lo largo de todo el litoral de Kwazulu-Natal, decenas de redes atrapaban y mataban centenares de tiburones y otros animales cada año. Hoy en día, algunas de estas redes aún están en uso.





En diciembre de 1958, el resort turístico de Margaret fue presa del pánico: en menos de dos semanas 5 personas sufrieron mordeduras de tiburón y pusieron en peligro el turismo, el motor económico de la zona. Las autoridades decidieron tomar cartas en el asunto y después de haber probado infinidad de veces con las cargas de profundidad decidieron implantar un sistema más efectivo para acabar con los tiburones: las redes.





Después de aquel diciembre negro, decenas de municipios de la costa índica de Sudáfrica instalaron redes de unos 200 metros de longitud a unos 400 metros de la costa. Entre 1960 y 1970, la longitud de las redes creció de 2 a 31 quilómetros y su efectividad quedó fuera de toda duda. De 1978 a 1998 las redes atraparon aproximadamente 33.684 grandes tiburones, de los que un 12% fueron liberados en vida.


Entre las especies con mayores capturas figuran el tiburón arenero (Carcharinus obscurus) y los peces martillo (Sphyrna lewini. S. zyagena y S. mokarran), los dos con casi 7.000 capturas. Les siguen el tiburón toro (Carcharias taurus) y el tiburón de puntas negras (Carcharinus limbatus) con 5.000 y 3.000 capturas respectivamente. Además, las redes han afectado a otras muchas especies como la manta gigante (Manta birostris), el tiburón tigre (Galeocerdo cuvier), el tiburón blanco (Carcharodon carcharias) o el tiburón ballena (Rhincodon typus).


Además de tiburones las redes han atrapado a muchas otras especies. Desde 2004 este sistema ha capturado unos 50 tortugas y delfines y 5 ballenas cada año. Debido a la presión social, la organización encargada de la gestión de los tiburones en las costas surafricanas (Natal Shark Board) para reducir las capturas de cetáceos y tortugas y de aquellas especies de tiburones que no son consideradas peligrosas.




En 2007, la entidad empezó a sustituir las redes por sedales con anzuelos, método que ha reducido casi a cero las capturas de otras especies marinas que no sean tiburones. No obstante, estos dispositivos han incrementado exponencialmente la muerte de algunas pequeñas especies de elasmobránqueos como los tiburones areneros. Algunas organizaciones de surfistas han mostrado su preocupación por la efectividad de estos sistemas ya que el uso de cebos puede acabar atrayendo más tiburones a la costa.





La industria del buceo alrededor del tiburón es una de las actividades económicas más rentables de esa zona y está valorada en unos 2 millones de dólares anuales, así que cualquier amenaza para estas especies debe ser tomada en serio. Las redes son culpables de la casi extinción de especies como el tiburón del Zambeze (Carcharinus leucas) y el declive de muchas otras. Hace falta investigar en sistemas como el sónar que permitan compatibilizar el ocio en las playas con la presencia de los grandes depredadores del mar.


Adaptación del artículo de Thomas P. Peshak de Save Our Seas para la revista African Geographic.

jueves 17 de septiembre de 2009

Más de 50 calderones aparecen muertos en la Patagonia

Más de 50 calderones negros (Globicephala melas) han sido encontrados muertos en los últimos días en Bahía Bustamante, en la provincia patagónica argentina de Chubut. El varamiento masivo fue detectado el pasado domingo por la técnicos de una empresa de procesamiento de algas que alertaron al Centro Nacional Patagónico (CENCAT). Por el momento, se desconocen las causas de la muerte masiva de calderones; una especie que no habita las costas de Chubut.




Desde el lunes, especialistas del CENCAT recorren los cinco kilómetros donde se han detectado varamientos para determinar la causa de la muerte. Los habitantes de Chibut tratan con especial respeto a los cetáceos, al tratarse del principal atractivo turístico de la región. Cada año, unos 100.000 turistas acuden a Puerto Madryn, en la Península Valdés, para observar el apareamiento de la ballena franca austral (Eubalaena australis) sin necesidad de adentrarse en el mar.




Fuente: Pueblo en línea

lunes 14 de septiembre de 2009

El documental "The cove" consigue frenar en parte la cacería de pequeños cetáceos en Taiji

El impactante documental "The cove", presentado con gran éxito en el Festival de Cine Independiente de Sundance de este año, ha conseguido una enorme repercusión de la matanza anual de delfines y calderones que cada año se produce en el pueblo de pescadores japonés de Taiji. Gracias al film, este año gran parte de los 100 delfines mulares (Tursiops truncatus) capturados durante la segunda semana de setiembre serán liberados. No obstante, unos 50 calderones (Globicephala melaena) han sido cazados para vender su carne y algunos delfines serán vendidos a acuarios.



La película narra como los pescadores japoneses atraen a los delfines a una cala mediante barras de acero y los cazan en un espacio cerrado que impide su escapada. La carne de delfín es muy apreciada en Japón y este animal ha sido cazado durante centenares de años en el país nipón. La carne de un delfín puede llegar a ser vendida por 500 dólares y su precio puede ser 10 o 20 veces mayor si se vende vivo a un acuario. Otra de las razones que han motivado la suspensión de al cacería ha sido las sospechas de que la carne de estos cetáceos está contaminada y no está en condiciones de ser comercializada.




Fuentes: Sea Shepperd, National Geographic, Save Japan Dolphins